
Toda la actuación transcurre en el departamento tipo loft de Valentina y Julián. (Ellos son la pareja central de la obra, el conflicto principal, el resto interviene como satélites con influencias en mayor o menor medida en cada uno de los presentes). Sala modernamente amueblada. En el dto. Hay sillones y la ambientación es minimalista, tienen un bar, equipo de audio. Una pared con pinturas colgadas. Es un ambiente muy cálido y moderno de una pareja de clase media. Cinco personas que se reúnen a cenar. Julián es quien organizó la reunión tratando por un lado, de darle un día distinto a Valentina, quien está saliendo de
un estado depresivo, y por otro, simple aburrimiento de viernes por la noche para
divertirse un rato. Tanto Valentina como Julián logran, de esta manera, juntar a personas que brillarán por sus características y brindarán una noche llena de condimentos fuertes, ya que si bien muestran una fachada tolerante, están agobiados en lo cotidiano por terribles etiquetas, dejando leer que son seres humanos completamente frágiles.
A través de distintas situaciones los personajes recorrerán un camino no previsto en el plano consciente de ninguno de ellos, ni siquiera Julián el ideólogo de la reunión que poco a poco dejará de ser un espectador para pasar a intercambiar con uno de los invitados distintas actitudes, como falsedad, mentiras, hipocresía, desembocando, con el pasar de las horas, en peleas, competencias y desconfianzas. Cada uno de los personajes irá mostrando en distintos momentos los conflictos que tienen en el mundo interno de cada uno.













